Cultivar Orgánico: Algunas Verdades y Mitos

Mira que he puesto a prueba lo orgánico,

¿no sé si tú?

Pero aquí te cuento de pasada.

Me quedó de adolescente, joven, quinceañero, puber o como decíamos en Chile, lolo.

Digo, de joven me quedó el plantar, sí, plantar plantas. 

Parte de mi crecimiento lo hice en una parcela.

Los testigos podrán decir, “este no plantó”, salvo a alguna chica por ahí. La verdad, plante mis hortalizas como alcachofas, lentejas, papas y algo más. También podé árboles frutales, recogí sus frutos, puse a secar al sol, etc.

El punto al que deseo ir es simple, le cortaba una parte a la planta de alcachofa, la plantaba y luego tenía otra produciendo. Me comía un tomate y si arrojaba la sobra y en ella iba alguna semilla, para la época siguiente, seguro tenia una mata de tomates y regalando su fruto, que por lo general solían ser más grandes y sabrosos que los sembrados.

Así tambien sucedía con pimentones, ají, cuescos de damascos y ya estaba creciendo otro arbol.

Eran los años mediados de los 70 a fines de la misma década.

Hoy lucho con el clima y más.

No lo sé por experiencia, pero alguien plantaba y tenía su huerta acá en Tucson, Arizona. He conocido de ello por conversaciones.

He construido cajones para cultivo, directo en la tierra es imposible, está hecha para cactus y cítricos, palmeras y otras especias, pero no para vegetales.

Las sobras de cocinar han ido a terminar al descomponedor y de ahí a nutrir.

¡Llegué!

Semillas. 

Compradas en jardines, tiendas de abarrotes, etc., donde las haya.

Una vez plantadas vamos a dar por hecho que se desarrollaron, una semilla orgánica, natural; la mejor pensando en que su fruto será nuestro alimento.

Del fruto obtenido he secado algunos para rescatar semillas para la siguiente temporada y cuando ha llegado el momento de plantarlas y verlas crecer, ¡nada! Absolutamente nada ha sucedido y si llega a crecer, jamás dan fruto. 

Tuve la misma experiencia con un árbol de limón generado desde una pepa de un limon organico comprado en el supermercado. Creció por cuatro años, tuvo una frondosa copa y jamás floreció. Dejo este mundo cuando un invierno la temperatura bajo a +5 grados celcius, se quemó y pese a haberlo cubierto.

Compramos en el supermercado comida orgánica pensando en una mejor y más saludable alimentación, sabido es que hay que pagar más por ello, y así alejarse de todos los pesticidas y los abonos químicos y termino en la conclusión que el fruto que comemos es de un producto modificado.

¿Orgánico modificado?

Aquí está mi desconocimiento o mi suposición errada, ¿a que atañe orgánico o como nos lo han hecho creer?

Visto en el diccionario RAE., 

“dicho de un cuerpo: Que está con disposición o aptitud para vivir.”

También: “Realizado u obtenido sin emplear productos químicos artificiales.”

Otra vez el negocio de unos a costillas de desinformación, mala información, información manipulada y sin diplomacia, mentiras que nuestros representantes, que están lejos de representarnos, dejan pasar a vista gorda.

Campos de cultivos orgánicos que están situados junto a otros de cultivo general usando productos químicos, donde son regados con la misma agua subterránea donde la tierra a filtrado los químicos del vecino.

Esto viene desde la década de los 80 y las prácticas de distintas empresas químicas han cambiado, para hace el mercado de las semillas absolutamente dependientes de ellos.

Con esta experiencia, ¿Qué podemos pensar de la Inteligencia Artificial?

¿Será en un futuro la máquina del trabajo pesado y el descanso de los seres humanos desempleados?

Lo siguiente será una “Teoría Conspirativa”, “Conspiracy Theory”:

Estás sin empleo, no puedes generar la semilla de tu alimento y no tienes dinero para comprar la modificada.

Hay un señor, así bien chiquito de humanoide, que silenciosamente compra tierras y más tierras, dejame averiguar ¿que intensión lleva? Su negocio está en vacunas de dudosa efectividad y antes de ésas en software. ¿Quién más está en ese negocio?

Trabajarás como un esclavo moderno para alimentarte y si no, canibaliza.

¿Es ese el destino final del grueso de nuestra especie?